La formación de enlaces da origen a compuestos de diversas características en la cual cada uno tiene asociada una geometría molecular, es decir, una distribución espacial especifica de cada uno de los átomos.
En 1957, Gilliespie y Nyholm desarrollaron un modelo para predecir la geometría molecular denominado: Repulsión de pares de electrones de valencia; cuya idea principal es que los electrones de valencia se ubiquen entorno a un átomo donde minimicen la repulsión electroestática.
El modelo RPEV considera para el diseño de geometría molecular el siguiente esquema:
A Xn Em´ donde:
A: corresponde al átomo central.
X: ligandos unidos al átomo central.
n: numero de ligandos unidos al átomo central A.
E: pares de electrones libres o solitarios en torno al átomo central.
m: numero de pares de electrones libres.
Este modelo predice seis geometrías moleculares distintas:
-Geometría lineal: presenta dos pares de electrónicos de la forma A X2 y forma un ángulo de enlace de 180°.
-Geometría trigonal plana o triangular: presenta tres pares electrónicos de la forma A X3 formando enlaces de 120°.
-Geometría trigonal angular: presenta la forma A X2 E puesto que uno de los tres pares electrónicos se encuentra libre en el átomo central, formando una geometría angular con ángulos inferiores a 120°.
-Geometría tetraédrica regular: presenta cuatro pares de electrones de la forma A X 4 formando ángulos de 109,5°.
-Geometría tetraédrica piramidal: presenta cuatro pares de electrones pero uno solitario(A X3 E) formando ángulos menores a 109°.
-Geometría angular: derivada del tetraedro, esta estructura presenta cuatro pares electrónicos, de los cuales dos son solitarios, A X2 E2 formando ángulos menores a los 109°.
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